
Nació en Cardiff, Gales, 1938.
Poeta, articulista, traductora y
estudiosa de las culturas
orientales. Profesora de Literatura
Inglesa en la ULA hasta su
jubilación en 1998. Ha vivido en
Nueva Zelanda, Italia e India. Se
licenció en Letras en la Universidad
de Nueva Zelanda y se graduó como
Master en la Universidad de Mysore,
India. Ha colaborado en proyectos de
artesanía y cultura popular
venezolanas, y especialmente en
temas de creatividad y
espiritualidad, femeninas.
PUBLICACIONES
Celebraciones
(Mérida, ULA, 1981) Ida y Vuelta
(Mérida, ULA, 1987) y Legado de
Sombras (Caracas, Monte Ávila,
1997), además de Desmembramiento,
edición de lujo con grabados de Adrián
Pujol (Caracas, Taller TAGA, 2002). Sus
traducciones sobre poesía metafísica
india en lengua kannada están en:
Nombres de lo Innombrable (Caracas,
Monte Ávila, 1991), Poemas de Fleur
Adcock (Caracas, Pequeña Venecia,
Caracas, 1999), Lover, en la
edición bilingüe de Amante de
Rafael Cadenas (Caracas, Bidandco,
2004), y Poemas de Mudnakudu
Chinnaswamy (de próxima publicación
dek CONAC). Ha sido publicada en
diversas revistas y periódicos: El
Universal (Verbigracia), Papel
Literario de El Nacional, El
Impulso, Barquisimeto,
La Prensa
de Bogotá y la revista Arquitrave.
Muestra Poética

ULTIMOS RITOS
para Rustom Bharucha
LA VIUDA
Esta noche no debe acabar.
Al amanecer volarán palabras
en todas las direcciones, proclamando
su muerte y mi desgracia.
Ahora el tiempo se detiene,
las paredes de la casa
y los árboles detrás del patio
encierran una vacuidad.
LOS PARIENTES POLÍTICOS
Amarga era la actitud peleona de ellos,
amargo es el gasto.
¡Que nadie desprecie la comida!
LOS PERROS
Llega el cuerpo los pies hacia adelante
oliendo a aceite y descomposición,
se paran para voltearlo
y es nuestra señal.
Los dulces que nos tiran
saben a otra cosa.
EL HIJO
Quiero pensar en la solemnidad
de la muerte y los ritos que ensartan
las generaciones
en un hilo irrompible
pero sé que todos esperan
que yo cometa un error.
Se me tiemblan las manos.
El fuego agarra y ruge,
el cuerpo se estremece
como si aun estuviera con vida,
pero el fuego está ahora en mi cabeza
y consume el miedo.
Las flores de ceniza se abren
en mi corazón depurado.
EL MUERTO
Les observé mientras fueron a la
estación de trenes
y compraron mi boleto.
Creía que el viaje mi iba a alegrar
pero lo único que siento, mirando
el paisaje, es una gran sed.
Me compran una taza de te
pero mis restos desecados
no lo pueden beber.
Correo Electrónico:
torcaza@cantv.net