Inés de Cuevas

 

VIDA Y LIBROS
  (Julio 2007) 

 

 

 

Nació en Cali, Colombia, 1954, nacionalizado venezolano. Profesor de la Escuela de Letras, Departamento de Literatura Hispanoamericana, Universidad de Los Andes, Mérida. Dicta las cátedras de Taller de Poesía y Cuento, Hispanoamericana Colonial y Contemporánea. Magíster en Literatura Latinoamericana en Pontificia Universidad Javeriana de Santafé de Bogotá, Colombia. Se ha desempeñado como Editor Director de las revistas Tahona, Virajes (Mérida), Consejo redactor Trasiego (Mérida), Imaginaria (Caracas). Páginas literarias: Escafandra (Mérida) y Versolibre (Punto fijo, Falcón). Productor y director del Programa cultural radial El faro y la Antorcha. Circuito Mundial 1040 AM. Premio Región Andina de Poesía en el Certamen Mayor de las Artes y las Letras (CONAC, septiembre 2004). 2º Premio Ensayo APULA 2000, con el libro «Los hijos de Acteón».

 

Publicaciones

 

Poemarios: Último bosque (1985); Canción para Mervarid (1985); Almendra mística (1996-2000); El velo de maya (1998-2000); Una tumba en el bosque (2000) y Larga es la noche (2001). Ensayos: Hernando Track: El superior de las lámparas (1992); Vivir a pulso (1995); Ser filosófico y ser poético en la obra de Álvaro Mutis (2001); Los hijos de Acteón (2002); Viaje al poema (2003).

 

Muestra Poética

 

LARGA ES LA NOCHE

 

Él  no sabe lo que se pierde

Lo digo yo, que he sido fiel a la Noche

Ha sido mi vecindad

La caverna donde oculto palabras no dichas

En que atesoro  silencio

Y oigo música que llega del más allá

Noche de mi encuentro con Dios

En medio del acompasado rumor de las olas

Yo,  testigo del primer canto de gallos

Él, No sabe lo que es subir en círculos ante ti

Buscando coronar devotamente

La cúpula que guarda tus gemidos

Escalar tu perfume

Mirarte con ojos que no te vieron antes

Estar en vigilia, aferrado a tu cuerpo

Fundido solo, mientras ocurre la noche

En una tierna crueldad agonizante


 

Y sacio mis ansias en ti

Firme, como una llama sagrada

 

A él no lo has visto, sólo a mi

 Sólo tú y yo estamos en el abismo

Hemos bajado las escaleras del vacío

Balbuceando nuestro nombre en el placer

Abrazados como ladrones

Compartiendo el botín

Juntos aquí mientras huye el siglo de la muerte

Fundamos el Siglo del Amor

Nos acariciamos ya no como extraños

Todo puede decirse en voz baja

Con palabras cálidas, emocionadas y sabias

 

 Hasta que emergen sutiles gritos

Y en tu rostro hay una dolorida sonrisa

Un gesto inédito y me abrazas con fuerza

Pronunciando mi nombre

Que se oye con un eco infinito

 

Yo  te admiro y te poseo

En esta larga noche en que no hay nadie

Sólo tu boca, tu cuerpo y el mío

Todo en completo silencio hasta que llegue el Alba.

 

Él,  no sabe nada

Tiene una iglesia de grandes ventanas

Donde  oficiar misas intensas

Profeta con leyenda propia

Razones suficientes para viajar en el tiempo

Mas no te ha descubierto, mujer

Está ciego y no escucha

Nada sabe de perfumes, gemidos, gritos

Y soledad compartida en la noche

Nada sobre  olas que rompen cerca de los amantes

Ni de las plegarias que emanan de los cuerpos

No sabe nada de  raíces aferradas a la tierra

Ni de músicas lejanas que vienen

 de lo profundo del cielo y de la noche

Nunca te vio,  ha estado cerca de ti

Te tiene,  templo cálido y hermoso

Pero no sabe tocar tu campana.

 

 

VALLE DE CAMPANAS

 

 Deseo dormir en medio de un valle de campanas

Sentir la ternura, el encanto del viento

Soñar chimeneas y perfumes infinitos

Visitar ciudades imaginarias

Navegar en el tiempo

Y en la Alta Noche

Oír tu canto de ave ávida

Ir hacia tu cuerpo como al destino

Oír tu queja

Loco de placer

Viajando en tu piel

Hasta hacer saltar en añicos

La cúpula de vidrio

Que retiene nuestros gritos

 

Deseo despertar contigo Amada

En un Valle de Campanas

Tensas, divinas, como tú

Mujer que amo.

 

 

Correo Electrónico: gabrinadja@yahoo.com

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