Inés de Cuevas

 

VIDA Y LIBROS
  (Julio 2007) 

 

 

Nació en Caracas, en el año 1947. Abogado egresado de la Universidad de Los Andes. Estudios superiores de especialización, Derecho Público (Institut International d'Administration Publique de París) y de Doctorado en Ciencia Política (Universidad de París II, Francia). Ha sido Juez (S) del Distrito Alberto Adriani del Estado Mérida. Catedrático de Derecho Constitucional e Introducción a la Ciencia Política en la Escuela de Derecho de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la ULA Ha cultivado el cuento y la poesía; textos suyos han sido publicados en las revistas “Talud”, “Génesis” y “Ensayos”, de la ciudad de Mérida; en “Jurídica” (revista del Colegio de Abogados del Edo. Mérida), en el Diario “Crítica” de Maracaibo, en las revistas “Saeta” y “Ficticia” de México. Ha integrado el Jurado Calificador para el Premio de Poesía de la APULA y del Premio Municipal de Literatura, auspiciado por el Ayuntamiento de Mérida.    

Publicaciones

Lumbre perdida en el ocaso y otros poemas

 

Muestra Poética 

 

 

                             

                              LUMBRE PERDIDA EN EL OCASO

 

Soy capaz de ver entre velos

sombras de fósiles

tenues espigas con estelas de flama

y testigos insomnes al arpegio del alba.

 

La luz de la ausencia

escancia su halo prisionero

entre madejas de desamor

ansia y espera

junto a la niebla

que envuelve rastro de dragones.

 

Vuela duermevela

al abrigo de la lluvia

esparce sus huellas

en el cuenco de deseos sin nombre

linaje de escudos al desgaire.

 

Tengo el don para oír en la lejanía

toda suerte de silencios

gotas de llantos y vapores temerosos

sin olvidar la sonrisa de los niños.

 

Ave de antiguos asombros

puedo escuchar el paso de los días

y cada noche

a la vera del sueño

rodeo tus senos

con albor de ilusión

te puedo asir en mi entraña

y perderte de nuevo

hoja de astros sin pasado

lumbre perdida en el ocaso.          

 

 

EL LUGAR DONDE HABITAN LOS FUEGOS

 

En el lugar donde habitan los fuegos

estremecido por el tiempo

en los días de espera

siempre como paso de cerrazones

huye el brazo anhelante

subyace un rastro de voces

en compañía de angustias efímeras.

 

Cada vez que se deja oír

la traza del trueno

en aquel paraje de montes y olvidos

todo semeja un péndulo agitado

en el centro del cosmos.

La hierba crece

adosada a la piedra sin lindero

suerte de valladar amenazante

y un duende con ropaje nuevo

tañe el clavicordio de recuerdos

desdobla su voz apacible

se deja llevar por el torrente de sueños

corre hacia el recodo del rumor

se estaciona en una orilla

se lanza al vuelo

recorre el cristal de nieblas

esparce el aroma de frailejones

allá hacia el final del sendero

del lugar donde habitan los fuegos.

 

 

EL REGRESO DE LA SOMBRA

 

Recuerdo

cómo aún en medio del sueño

volaba hacia los confines

de un pequeño astro

en el que todo danzaba entre nieblas. 

A mi lado

yacías con una rosa en las manos

sonreías

dejabas escapar un suspiro de colores

lo veías partir hacia mares sin nombre

cubierto de jazmín

con una lágrima de oro

en medio de las sábanas.

 

Cuando mi sombra regresaba

aún en medio del mismo sueño

no sabía si en realidad

todo me lo había imaginado.

 

 

EL LARGO ESPEJISMO DEL ÚLTIMO VIAJE 

 

Esta noche

escribo con una pluma de ave

traída desde muy lejos

por el mago de la corte

el mismo

que sin aliento

y en ausencia de testigos

extraía del seno

de la diosa alada de ojos claros

mil cuernos de unicornio

y escuchaba

voces que servían para convencer

a los sordos de espíritu.

 

Esta noche

duermo más de lo normal.

duermo luego sueño

sueño luego vivo

para acostumbrarme

al largo espejismo del último viaje. 

                 

          (De Lumbre perdida en el ocaso y otros poemas)

 

 

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