Inés de Cuevas

 

VIDA Y LIBROS
  (Julio 2007) 

 

 

(Guanta, estado Anzoátegui, 1922). Reside en Mérida desde 1958.  Poeta y ensayista. Profesor Jubilado de la Escuela de Letras de la Universidad de Los Andes. Decano Fundador de la Facultad de Humanidades, ULA, Mérida. Fue presidente y fundador de la Asociación de Profesores de la ULA. Miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua. Su obra ha sido comentada por Mariano Picón Salas, Vicente Gerbasi, Cesar Dávila Andrade, Pedro Sotillo y Luis Beltrán Guerrero.

 

 

Publicaciones

Los espejos de mi sangre (Caracas, 1944), Follaje redimido (Caracas, 1959), Aire iluminado (Mérida, 1963), Hora íntima (Mérida, 1987) Y Anubizajes (Mérida, 2004) que recoge toda su poesía publicada e inédita. Ensayo: El retrato de Antonio Machado (Mérida, 1965) y Glosa a la Silva criolla a un bardo amigo (Mérida, 1980). En historia regional: Testimonios merideños (Mérida, 1996) y Testimonios Barceloneses (Caracas, Fondo editorial del Caribe, 2003). Compiló la Obra completa de Francisco Lazo Martí (Mérida, Ediciones del Vicerrectorado Académico de la ULA, 2002).

  

 

Muestra Poética

 

 

EN LA MONTAÑA

         A Yolibett Rondón

 

Cuando fui a la montaña

encontré un río

con la frente sangrando

de caer en las peñas.

Lloraba

como un niño perdido.

Sentí lástima

de ver cómo temblaba de frío,

desnudo.

 

Entonces

lo tomé de la mano

y le enseñé el camino

del mar.

 

 

RÍO ALBARREGAS

              Para Alejandro

 

Toda la noche el río

se desveló cantando

al lado de mi casa.

No quedó ni una estrella

sin abrir las pupilas

para verte, Albarregas,

para oír tus canciones

arrullando

el sueño de los árboles.

 

Como la sangre entre las venas, ciega,

soñabas con mirar sobre los campos

el aire florecido de la aurora.

Alguna vez Homero

te dio el secreto

de caminar cantando entre las sombras.

 

 

EL DÍA

   A Mauricio

 

¿Quién cortó este girasol

que está flotando en el aire?

 Girasol lleno de polen,

sin cáliz y sin estambres.

 Por la tarde se le ven

altos pétalos de sangre.

 

¡Qué girasol tan inmenso!

 

Dime, madre,

¿de qué árbol cortarían

este girasol tan grande?

 

 

ORACIÓN A CARLOS POR LA PAZ

 

Nos acerca el crepúsculo,

la hora íntima.

En las colinas del corazón agoniza el sol de los venados.

Se espesa la penumbra.

Mira, pasan los dioses, tus amigos.

 

Que la rosa solar

se siga deshojando

día a día

pétalo a pétalo

en lentísimo otoño

y la Tierra sonría

por siempre

en rumorosa paz,

sin hiroshimas.

 

Que nadie hiera el aire.

Dame la mano. Díctame una rosa.

 

 

LA HISTORIA DE MI AMIGO

                                       A Claudio

 

Yo no soy sino la historia

de alguien que vivió en mí,

de alguien a quien sólo una vez pude

darle la mano y tratarlo como un amigo.

Yo creo que muy pocos lo conocieron.

Y su muerte sólo yo la supe.

 

Era un amigo mío que vestía de blanco

y con quien solía sentarme a las puertas del crepúsculo

a charlar de cosas corrientes.

Estaba siempre triste. Y gustaba

contemplar las hormigas. Paseaba en los crepúsculos

conmigo a su lado, tristes.

 

Un día se enfermó. Nadie

preguntaba por él. Ni mi madre.

Moría lentamente como mueren los días,

hasta que al fin se me cayó en el alma, muerto.

 

Desde entonces

no soy sino la historia de él.

 

NOCTURNO

         A Roberto

 

Están despiertas todas las estrellas.

En mitad de la noche

brillan con tanta fuerza

que ya mi corazón también titila

con leve parpadeo de luciérnaga.

 

La brisa pasa y canta entre los árboles,

los ríos van de fiesta

y Dios lanzó a los mares,

lleno de amor, puñados de monedas. 

 

La primavera vino con la noche.

Mañana habrá más rosas en la tierra.

 

 Correo Electrónico: carloscesarrodriguez@hotmail.com

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