
poesiacarlosrodriguezsanchez@hotmail.com
www.bohodon.es
Nació en Mérida, estado Mérida, en 1959. Realizó
estudios Universitarios de
Ingeniería de Sistemas y Contaduría
Publica en Denver, Colorado, USA, y
en
la Universidad de Los Andes. Es músico
y compositor, ejecuta la guitarra
clásica. Desde 1982 realiza
una
importante actividad dentro
del sector Inmobiliario en Mercadeo
de Bienes Raíces y construcción.
PUBLICACIONES
Alas En Vuelo (Mérida, 1995),
Sonetos (1998), Pasos sin
huellas (1996), Poemas y
Sonetos (1996). Los Cuentos
que mi Papa me echa (1997).
Poemas de un solo trazo 1998
(dedicado a la poesía Japonesa).
Doce Cantos de Amor y Sonetos
(Col. Emilio Menotti Spósito,
Editorial Venezolana, 2003).
Versos de amor secreto para un
secreto amor (España, 2003),
Sonetos y algo más (poesía
declamada en CD, 2003) y poesía
declamada en CD de Versos de amor
secreto para un secreto amor
(2004). Poemas Ocultos (en
prensa).
Muestra Poética

LO QUISIERA SABER
Quisiera imaginar lo que imaginas,
apoyada al postigo tu cabeza:
cuando ves hacia fuera, con
tristeza,
la tarde que humedece la neblina.
Porque miras sin ver nada preciso
y tus ojos se tornan misteriosos,
nostálgicos, sentidos y lluviosos;
náufragos en el mar de lo indeciso.
Dime, cuándo en la alta madrugada
se asoma como tímida cascada,
el líquido salobre de tus ojos,
qué sentirá tu corazón sumiso
en el mundo casual de lo
impreciso...
¡Quiero que le apartemos los
abrojos!
DISTANCIA
Han llegado las horas de la espera
y son largas, largas y tediosas.
Tienen sabor de angustia y
desesperan
como todas las cosas caprichosas.
Porque sólo te encuentro en el
recuerdo,
mi vida va sin rumbo, acongojada.
Te alcanzo a divisar, pero te pierdo
cual barco sin timón en marejada.
Tendrá que tener fin algún momento
ese capricho tuyo de distancia.
No puede ser eterno el sufrimiento.
Perfumará mi vida tu fragancia,
porque eres mi pasión, todo mi
aliento,
y te quiero, mujer, desde la
infancia.
CUANDO NO LOGRO VERTE
Alegra mi memoria tu sonrisa,
alegra mi pasado y mi presente,
y estando sin estar, estando
ausente,
escucho los arpegios de tu risa.
Conservo de tu alma su ternura
en el cofre ideal de lo sagrado
y te admira mi ser enamorado
donde luce el perfil de tu figura.
Cuando no logro verte, dulce amada,
y disfruto las horas de descanso,
la noche se me torna madrugada.
Te busco en mi memoria y no me canso
de disfrutarte plena, retratada
en las aguas
tranquilas del remanso.